RIVERA PIERDE SU GRAN OPORTUNIDAD.

Tras la fallida investidura de Pedro Sánchez queda una vaga impresión  de irrealidad.  Todo este proceso ,  ¿a qué ha venido?. Bien es cierto que la formación de un gobierno de coalición es algo que no conocíamos en nuestra reciente historia democrática. Pero ver como un gobierno se frustra por una cartera más o menos es increible. Asistir al trapicheo de cargos desde la propia tribubnal del Congreso, alucinante. Por eso a uno se le queda la duda de si en el fondo de este fracaso hay algo más. Ami se me escapa.

A cualquiera se le ocurre que la formación de una coalición de Gobierno debe empezar por un acuerdo sobre el programa de actuación que de paso a un reparto de  cargos y responsabilidades. No, en este caso se ha dejado para el final una mera negociación de cargos asociados cada uno a unas políticas que se suponen que el ministro acomodará a su gusto, sin someterlo al acuerdo del propio consejo de Gobierno. Hemos asistido más a un mal episodio de guerra de tronos que a una negociación política seria.

Y aquí mi reflexión. Quienes han  llegado a la actividad pública como abanderados de la nueva política están más pendientes de sus jugadas de estrategia  que de una auténtica política de país. Lo dijo la  parlamentaria de Coalición Canaria, Ana Oramas, para mí lo mejor que existe en el actual panorama político: primero el país, España, luego los objetivos de partido y, finalmente, los intereses personales. Pero, por lo que se ve esta es la nueva política, en la que deciden más los asesores áulicos, los jefes de gabinete, los gurús del juego corto, los medidores de audiencias y fabricadores de sondeos. ¿Dónde quedan los principios, las grandes ideas, los proyectos de país, la planificación del largo plazo, las visiones de futuro? ¿Ustedes  han escuchado algo de esto durante los últimos días?

Lo dijo Oramas y no lo dijo Rivera. El líder de Ciudadanos se ha empeñado desde hace tiempo es desdibujar su figura de centro liberal. En cierto modo su estrategia podría  tener una justificación hasta hoy. Su idea podría ser: dejamos a Sánchez negociar con nacionalistas e independentistas porque esa es su política, pedir la abstención de PP y Ciudadanos a cambio de nada, es  ridículo. Pero desde hoy la situación  de Sánchez es distinta. Una  vez derrotado, Rivera tendría que haber tendido su mano para abrir una negociación, por lo menos la oferta. Otra cosa es que el líder socialista la hubiese aceptado pero ese sería su problema, Ciudadanos hubiese recuperado su papel, el de árbitro en el centro. Si lo que intenta es  competir con el PP por el espacio de la derecha, los votantes le van a decir que prefieren al original que la copia.  ¿esta va a  ser su oferta si hay nuevas elecciones?

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s