MADURO, UNA MENTE ILUMINADA POR EL PAJARITO DE CHAVEZ.

Confieso que no vi, en directo, la entrevista que Jordi Evolé hizo a  Nicolas Maduro en la Sexta el pasado domingo.  Quería evitarme el tedio de escuchar el relato del dictador que ya oí en la entrevista que el mismo periodista le hizo el año pasado. Sin embargo el nivel  de seguimiento y el debate social que sigue suscitando el tema me han llevado a ver, “en diferido” la conversación.

He seguido muchos de los comentarios que se han hecho en prensa y radio valorando la conveniencia o no de la entrevista. Creo que la audiencia que obtuvo el programa demuestra el interés del público y al margen de otras cuestiones, esto es suficiente.

Otra cosa es valorar la actitud del periodista, si ha sido la adecuada o no. A grandes rasgos me parece que Évole abordó los asuntos más candentes: represión, economía,  elecciones… Otra cosa es si estuvo o no suficientemente incisivo. A mí me hubiese gustado  que hubiese buscado una mayor confrontación de Maduro con la realidad de violencia, represión y miseria económica en la que vive la sociedad venezolana. Pero nadie es perfecto, menos si se comparte buena parte del discurso de una parte de la izquierda que sólo ahora muestra su rechazo al dictador.

Pero me parece un error centrar el debate en el papel que jugó el mensajero y no centrarse en desmontar el relato de Nicolás Maduro, compartido todavía por buena parte de esa izquierda que se agrupa en torno a Podemos, EH- Bildu, Izquierda Unida o ERC.

Si hay un mantra que se repite machaconamente a lo largo de la entrevista es la apelación de Maduro al enemigo exterior norteamericano como forma de justificación de su negativa a convocar elecciones presidenciales. Es el recurso preferido por los dictadores. ¿Se acuerdan ustedes cuando Franco apelaba a la conjura del comunismo internacional y la masonería para  justificar la falta de democracia en España?  . Pues Nicolás Maduro, lo mismo.

Con esa coartada justifica Maduro una represión que mantiene a cientos de presos políticos en la cárcel, la muerte de manifestantes a manos de sus comandos “populares”, la ruina a la que ha llevado a Venezuela con una inflación calculada para este año por el FMI del diez millones por cien, un éxodo de venezolanos que distintas fuentes elevan a más de tres millones. Todo ello, según Maduro, es culpa de los otros. Siempre los extremos se han auto-justificado por la existencia de una amenaza también extrema. Los polos opuestos se necesitan, se autoalimentan. Lo vivimos en nuestra segunda República y lo estamos empezando a  revivir en estos tiempos.

Uno de los momentos más clarificadores de la entrevista, lo digo para quien todavía no lo tuviera claro, fue el quiebro que hizo Évole al preguntarle sobre si Maduro aceptaría la propuesta de la Unión Europea de convocar elecciones presidenciales. El dictador venezolano había estado utilizando de forma recurrente el argumento de la amenaza militar estadounidense. La propuesta de elecciones presidenciales  le permitía una salida, un argumento con el que conjurar la posibilidad del conflicto armado. Pero tampoco esta opción  fue considerada por Maduro que volvió a refugiarse en el argumento de la amenaza Trump.

Existe la idea extendida en buena parte de los políticos que justifican las dictaduras,  sólo si son de izquierdas, que señala que la situación económica que vive Venezuela se debe a un bloqueo económico exterior. Nada más alejado de la realidad. Estados Unidos ha seguido siendo, con Maduro, comprador neto de productos venezolanos, importa el 20% de la producción petrolera del país sudamericano. Las sanciones se han circunscrito a la inmovilización de las cuentas en el extranjero de los dirigentes chavistas. Solo en la última semana se ha hablado de un embargo petrolífero. El desabastecimiento, la alta inflación, la miseria,   , han sido causadas por la nefasta política económica y monetaria del régimen bolivariano.

El segundo gran argumento utilizado por Maduro en la entrevista es el de su disposición al dialogo. ¿Un dialogo con quién? ¿Con los presos políticos?  ¿Con la oposición a la que se permite amenazar con las 50.000 unidades populares de defensa armada y con los escuadrones motorizados a los que hemos visto disparar a opositores en las manifestaciones? Maduro repite el modelo cubano y soviético del control social por barrios, en universidades y centros de trabajo. Todo lo que se mueve, como pasaba en Rusia, o en la Alemania del Este, está bajo el estricto control de su policía popular. A eso él le llama “democracia”. También la Alemania del Este era la República Democrática Alemana. Demasiado obvio para engañar todavía a   desinformados “compañeros de viaje” o a los que los propios comunistas han llamado, “tontos útiles.”

Fueron memorables los momentos en que el iluminado Maduro, el que viaja en el tiempo y al que habla Chavez a través de un pajarito, amenazó   con iluminar a Évole. Como el periodista se resistía no dudó en decirle que estaba envenenado por la propaganda norteamericana. Triste que haya personas que todavía compren este tipo de argumentos, esta mercancía caducada con el fin de la guerra fría y que parece que se vuelve a poner al día.

Pero lo que fue particularmente sonrojante, intelectualmente patético, fue oírle argumentar que en 20 años sólo habían perdido dos elecciones, como si la legitimidad democrática fuera una liga en la que la victoria se determina por partidos ganados, empatados y perdidos. La justificación de la creación de su Asamblea Constituyente, sustituyente, debería llamarla, ya que eliminó con este recurso a la que había salido de las elecciones de 2015, no pudo convencer ni a los más fieles. Su argumento fuerza es que con la asamblea donde  la oposición tenia mayoría “fue imposible convivir”. Él mismo reconoce que recurrió a un poder “Supraconstitucional” para cargarse lo que democráticamente se había votado. Menuda cabriola dialéctica y política. Solo un dictador apoyado en la fuerza de una jerarquía militar bien cebada y alimentada con los fondos procedentes del petróleo, se puede permitir tal impostura. A veces, hasta a él mismo, parece que le entra la risa al escucharse decir lo que dice.

Sobre Venezuela me han parecido de interés los siguientes artículos:

Mario Vargas Llosa sobre Venezuela.

https://elpais.com/elpais/2019/02/01/opinion/1549036512_989959.html

Informe de Amnistía Internacional sobre la represión en Venezuela

https://www.elmundo.es/cronica/2018/09/23/5ba60bb7e5fdeaff2d8b465e.html

Cuando Errejon borra sus tuits sobre Venezuela es que el barco se empieza a hundir.

https://www.elespanol.com/espana/politica/20190124/errejon-borra-tuits-apoyo-tirania-maduro-venezuela/370963344_0.html

Daniel Lacalle resume el fiasco económico venezolano.

https://www.dlacalle.com/venezuela-el-mayor-robo-organizado-de-la-historia/

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