Pensamiento irracional

El objetivo del presente trabajo es el de contribuir modestamente a enfocar algunas ideas en la actual situación de  confusión, irracionalidad, medias verdades, en lo que Juan Luis Cebrián, presidente de El PAIS, llama  “un ecosistema en el que los ciudadanos no son capaces de distinguir realidad de ficción”. Cada día, en mayor medida, la opinión pública se configura por canales distintos a los tradicionales medios de comunicación. Dice Cebrián que “la verdad racional ya no vende” en lo que denomina un cambio de civilización donde la irrupción de Internet ha puesto patas arriba los tradicionales canales de información, muchas veces obligados a cambiar  sus valores de objetividad, imparcialidad y rigor y acuciados por una disminución alarmante de su rentabilidad que les hace presas fáciles de los poderes políticos y económicos.  “Esto ha provocado que el sistema emanado de la Ilustración esté en crisis por movimientos populistas que están logrando una capacidad de expresarse en las redes sociales como nunca imaginaron. La democracia está en peligro si no sabemos integrar a la opinión pública de manera más ordenada.”

Este trabajo, recopilación y resumen de diversas lecturas, se realiza  a un año de las elecciones municipales y autonómicas, con la crisis catalana todavía en ebullición, en un escenario político de crisis del partido en el Gobierno  acuciado por los escándalos  que podría anunciar un final adelantado de la legislatura, y crisis también en Podemos que parece ver alejarse su sueño de sorpasso al Partido Socialista, mientras se fortalece la opción de Ciudadanos. Una crisis de Podemos que se manifiesta en sus disputas internas y desafecciones; y que podría ser el telón de fondo de dos grandes movilizaciones sociales: las que han protagonizado feministas y pensionistas, en un intento de volver a un escenario similar al  del 15-M.

La proliferación de noticias falsas, la manipulación de los hechos, asentados sobre  prejuicios culturales, la creación de ejércitos de activistas mediáticos  en nómina de partidos y organizaciones centradas en una explotación emocional de las situaciones, convierte, en muchas ocasiones, los foros digitales en una ciénaga de intoxicación, medias verdades o simplificaciones cuando no falsas noticias que puede acabar llevándonos a todos por delante.   Citando a  Manuel Gutierrez Aragón “Las redes sociales no son espacios de pensamiento, sino contenedores de una opinión que opina sobre otra opinión. Eso convierte una discusión en algo muy trivial y ha desbancado al periodismo como mediador entre lo que sucede y la sociedad.”  “ El mundo de la opinión puede sobre el del conocimiento.”

Por estos motivos considero necesario profundizar en lo que hay en la base de todas estas cuestiones, navegando de forma multidisciplinar sobre una serie de conceptos cuya clarificación podrían ayudarnos a entender estos momentos y a enfrentarnos críticamente a  las manipulaciones en el convencimiento de que “el antídoto a esta situación, es trabajar por una sociedad más culta. El conocimiento permite ahuyentar la parcialidad y la intolerancia.”

Es sorprendente observar cómo, en muchas ocasiones, los argumentos expuestos en los debates o en las discusiones no son recibidos por el interlocutor y ni siquiera son tenidos en cuenta para al menos ser rebatidos. La conversación adquiere entonces la característica de  exposición de monólogos y termina siempre en frustración de las partes, si no en serios enfados o enfrentamientos. El fenómeno de las tertulias televisivas, auténtico gallinero patético, sucio, maleducado, soez y analfabeto ha llegado a contagiar el debate social que en efecto mimético ha reproducido sus peores formas.

Para entender esta cuestión compleja sería necesario hacer una aproximación a lo que llamaré “pensamiento irracional”. Siempre contraponemos pensamiento y emoción como si esta última no elaborara también su propio discurso. Habría que distinguir pues entre lo que  definimos como pensamiento racional, basado en la lógica, el análisis, la comprobación de la veracidad de los datos y la búsqueda honesta de la verdad; y el pensamiento irracional que activa estados emocionales donde el cerebro límbico, la amígdala cerebral, secuestra total o parcialmente la capacidad de razonamiento lógico. Es frecuente en las discusiones el contagio emocional entre los contendientes. La discusión empieza en términos lógicos, en el momento que uno de los participantes es objeto de un secuestro emocional, el resto entra en la misma dinámica abandonando por completo el debate lógico.  En la práctica, en medio de estas dos formulaciones, encontramos a multitud de agentes de información y de creación de opinión  donde cada vez más se pierde la frontera entre estas dos categorías. En este panorama la retórica adquiere  un papel protagonista, como un instrumento cada vez más valorado como técnica de convencimiento y de persuasión. Muchos medios de comunicación se han convertido en tribunas donde lo que importa no es investigar y averiguar para llegar a la verdad, sino convencer y argumentar para mantener un relato ya previamente diseñado en función de intereses políticos o ideológicos, atacando a su vez la narrativa de quien ocupa otra tribuna  contraria.

Para poner un poco de orden en este maremagno, cada vez más parecido a la historia de la Torre de Babel, habría que profundizar en varios aspectos: Si queremos dar pasos hacia una mejor comunicación social e interpersonal tendríamos que discernir los discursos que responden a relatos ya preestablecidos de los que tratan de enfrentarse  a la realidad desde la duda, el análisis honesto de los hechos y la ponderación de las distintas opiniones. Para ello me propongo glosar algunos trabajos sobre la elaboración de relatos hechos como guías de propaganda política. Concretamente me referiré al libro “No pienses es un elefante” de George Lakoff  y “Política y Lengua Inglesa” de George Orwell. Sólo sabiendo el interés retórico del autor del mensaje podremos calibrar mejor la veracidad o el sesgo de sus afirmaciones. Abordaré también las principales técnicas de la retórica, en un intento de desenmascarar sus trucos. Aquí me detendré en las 38 estratagemas definidas por Schopenhauer como núcleo central y resumen práctico del arte de la retórica.

Así pues, el mensaje irracional apela a las emociones y a la simplificación.  Javier Redondo señalaba en EL Mundo 6-05-2018 “Borrar los Matices” que “para que su combate goce de aceptación general debe remover las emociones y desnaturalizar, simplificar y presentar los hechos en términos dicotómicos y sin matices. El populismo denuncia que el sistema no funciona porque las instituciones están viciadas. ”Promueve la dicotomía del nosotros y el ellos, el mensaje sin matices: blanco o negro, conmigo o contra mí, lo que digo yo o “fascista”. Mouffe dice en “Hegemonía y estrategia socialista”: “Siempre hay un nosotros y se ha de crear, como sea, un ellos. Así justifican su alejamiento del modelo deliberativo de Habermas. El propósito del populismo es construir identidades hegemónicas, con todos los recursos disponibles y por muy zafios que resulten, que identifiquen y reduzcan al adversario.”

Por otra parte, me propongo dar alguna pincelada sobre cómo actúa el cerebro emocional a la hora de enfrentarse a la realidad y cómo este factor sentimental es utilizado, azuzado y rentabilizado por grupos políticos, económicos y sociales. Haré alguna incursión en el fenómeno de la sicología de masas para explicar cómo se inducen procesos de sugestionabilidad colectiva que, en muchos momentos han producido giros y cambios bruscos  en la historia.

Finalmente abordaré las líneas fundamentales del trabajo del premio Nobel de Economía, Daniel Kahneman,  sobre el modelo racional en la toma de decisiones. Kahneman establece las líneas básicas de esta reflexión al afirmar que pensamos de acuerdo a dos sistemas: el rápido basado en la emoción y la intuición y el lento centrado en la lógica  y el análisis sosegado. En los tiempos que corren, donde la velocidad, la falta de tiempo y la multiplicidad de estímulos conforman nuestra vida diaria, se entiende fácilmente porque prospera el primero de estos sistemas. Sin embargo, en contra de lo que acabo de señalar, la tesis de  Kahneman es que los errores en el pensamiento no provienen tanto de calentones emocionales o de la  falta de tiempo para el análisis serio de los hechos sino de problemas de diseño en la maquinaria de la cognición.

Dedicaré un capítulo a cada uno de los aspectos antes apuntados comenzando por el libro “Pensar rápido, pensar despacio“de Daniel Kahneman.

Todo ello obedece a un propósito: poder mostrar cuales son los fundamentos teóricos de la manipulación de masas, sus técnicas y estrategias y las fórmulas de influir en el pensamiento colectivo. Sólo  siendo conscientes de estas estrategias podremos estar avisados, detectarlas y  enfrentarlas.

PENSAR RÁPIDO, PENSAR DESPACIO.

Quisiera llamar la atención sobre la facilidad con la que calan en nuestro cerebro los mensajes simples  y emocionales que no necesitan grandes esfuerzos de análisis lógico y que encuentran un aliado en la  forma rápida de conexiones neuronales a través del procedimiento de asociación de ideas.

Antes de seguir  se hace necesario acotar don de los conceptos centrales en la tesis de  Kahneman.Heurística: Método para aumentar el conocimiento. Disciplina, arte o ciencia del descubrimiento.Se entiende muchas veces como estrategias para conseguir el descubrimiento. Sesgo: Torcedura, orientación hacia un lado, cortado oblicuamente. Implica una pérdida de precisión, fiabilidad o validez de una cosa.

KAHNEMAN  afirma que nuestro cerebro utiliza dos tipos de razonamiento: el rápido ( emocional) y el lento ( lógico ).  Tanto  uno como otro tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Del primero cita como ventaja la rapidez  en la respuesta ante situaciones de peligro y como inconveniente  la  gran cantidad de errores que acompaña a la intuición, la impresión  y la emoción ,a la falta de información, a la ausencia de esfuerzo en el proceso cognitivo y al prejuicio. Los juicios que se establecen  con esta forma de razonar  siempre tienen una validez limitada. El segundo sistema de pensamiento centra el esfuerzo de reflexión y de información, tiene como inconveniente que el juicio es más lento y la decisión más retardada.

Kahneman se pregunta por qué  hay asuntos que están más presentes en la mente de las personas que otros que se olvidan rápidamente. Se tiende a evaluar la importancia de un tema según la facilidad con la que se lleva a la mente. De ahí el primer sesgo: la facilidad  con que recordamos ciertas cosas y no otras. Esta facilidad viene determinada por la carga emocional. Los juicios son regidos por sensaciones de agrado o desagrado “con escasa deliberación o razonamiento”. Cuando nos enfrentamos a un problema difícil a menudo respondemos  intuitivamente a otro más fácil… sin advertir la sustitución y sin cambiar a otra forma más lenta, más meditada y esforzada de pensar.

Así pues las emociones juegan un triple papel: son utilizadas como medio de manipulación en la sicología de masas, intervienen también en el debate como elemento de distracción del razonamiento lógico y están bajo buena parte de las elecciones y juicios que hacemos.

Por establecer una distinción entre el razonamiento lógico y el razonamiento emocional, habría que decir que el primero utiliza las leyes de la investigación científica  y el silogismo para llegar a una conclusión. El segundo utiliza la “memoria asociativa”, la intuición a menudo inconsciente. No es que esta segunda forma de razonar sea mala “per se”; muchas veces nos saca rápidamente de problemas, lo que sucede es que el razonamiento por asociación conduce frecuentemente a errores, muchas veces inducidos, cuando lo que se asocia no es asociable, cuando lo que se compara son peras con manzanas. Por poner un ejemplo de lo que digo. Estos días a propósito de la sentencia sobre “La Manada” he escuchado una comparación que me parece engañosa. Cuando se argumenta que no hubo expresión  de no consentimiento durante el episodio de abusos (utilizo este término por ser el que judicialmente está acreditado) se dice que no es  necesario expresar este rechazo para que se considere violación y se argumenta con un paralelismo: “tampoco cuando te roban a punta de pistola es necesario que expreses tu  oposición para que se considere un delito”. Pues bien, a mi juicio, un atraco es siempre y por definición no consentido, unas relaciones sexuales pueden ser consentidas o inconsentidas. Aquí se ve claramente como una asociación, un paralelismo puede llevar a un error en la conclusión. Así pues el pensamiento asociativo e intuitivo funciona bien en unas  situaciones y mal en otras.  El pensamiento lógico es causal, el emocional e intuitivo es asociativo y metafórico, basado en imágenes más que en silogismos.

Todo este panorama se complica extraordinariamente porque somos propensos a “sobreestimar lo que entendemos del mundo y  nuestra aparente incapacidad para reconocer las dimensiones de nuestra ignorancia y la incertidumbre del mundo en el que vivimos.”

Vengo observando que en muchas de las campañas de movilización ciudadana se utiliza con frecuencia el razonamiento emocional, una de cuyas estrategias, tal y como señala Kahneman es “la maquina asociativa”, lo que siempre se ha conocido como asociación de ideas.  Kahneman  pone como ejemplo lo que sucede al leer consecutivamente dos palabras: plátano y  vomito. La mente automáticamente y sin esfuerzo ha  establecido una secuencia temporal y una  relación causal entre ambos conceptos, creándose una vaga representación de que el plátano produce nauseas. “Esta compleja constelación de respuestas se ha producido con rapidez, de manera automática y sin esfuerzo.” Este procedimiento es mucho más fácilmente asimilable por nuestro cerebro que a la hora de memorizar funciona como una extensa red asociativa en la que cada idea se une a muchas otras para  pervivir. El problema  surge cuando esta red se convierte en impermeable a la introducción de nuevas informaciones, sobre todo si la red está cimentada en emociones fuertemente arraigadas y en prejuicios convenientemente  alimentados y repetidos.

INTELIGENCIA EMOCIONAL.  Daniel Goleman.

En esta misma línea, Daniel Goleman señala en su libro “Inteligencia Emocional” que “La lógica de la mente emocional es asociativa, es decir considera que los elementos que simbolizan  o activan el recuerdo de una determinada realidad como si se tratara de la misma realidad. Este es el motivo por el cual los símiles, las metáforas y las imágenes hablan directamente a la mente emocional… los grandes maestros espirituales como Buda y Jesús han movilizado los corazones de sus discípulos hablando en parábolas, fábulas y leyendas, el lenguaje de la emoción.”  Y sigue más adelante: “En este proceso el tiempo no existe ni tampoco existe la ley de causa y efecto… las cosas no están definidas por su identidad objetiva, lo que realmente importa es cómo se perciben. Las cosas son  lo que parecen y lo que algo nos recuerda puede ser más importante que lo que es.”  Seymour Epstein afirma que “mientras que la mente racional realiza conexiones lógicas entre causas y efectos, la mente emocional es indiscriminada y relaciona cosas que simplemente comparten rasgos similares” Este tipo de pensamiento es categórico: todo es blanco o negro, sin asomo de tonos grises.  “Un tipo de pensamiento infantil auto-confirmante,  al eliminar o ignorar el recuerdo de hechos que podrían socavar sus creencias, centrándose en aquello que las confirma.”  Este es el motivo por el cual resulta tan difícil razonar con alguien que se encuentra conmocionado emocionalmente. La mente emocional, la amígdala cerebral, ha secuestrado a la mente lógica y racional.

LA CONSTRUCCION DEL RELATO.

NO PIENSES EN UN ELEFANTE.   George Lakoff (2004) El combate por el marco.

El Marco  es una estructura mental que determina la forma en que vemos el  mundo. No se ve, no se oye, forma parte del inconsciente cognitivo.

“No pienses en un elefante” es un libro sobre comunicación política. Se define como un libro de combate. Trata de buscar la forma de estructurar y comunicar las ideas y de destruir la estructura, el relato de su adversario.  Aborda la forma de definir las grandes ideas políticas y de la asignación de etiquetas a sus adversarios “desde su lenguaje y sus valores.”

Parte de una pregunta: ¿qué tienen en común las diferentes posiciones conservadoras, cuales son las líneas básicas, los mimbres que arman la estructura de su relato? Como respuesta trata de elaborar un discurso articulado con un lenguaje eficaz, basado en el poder de nombrar que es el poder de empotrar cada denominación en un marco conceptual de valores y sentimientos. Este lenguaje bien armado tiene el poder de definir la realidad una vez introducido y reiterado en las redes y en los medios. Se basa en la construcción de un sistema conceptual unificado que organiza y da coherencia a las posiciones políticas y “las vincula con valores y sentimientos morales.”… “y esta capacidad de movilizar emociones es un arma de enorme valor”.

El libro comienza señalando que los marcos son estructuras mentales que conforman nuestra forma de ver el mundo. Cambiar el marco, la estructura mental, es cambiar la sociedad. El marco forma parte de los que los sicólogos llaman “el inconsciente cognitivo”. En este marco conceptual se incardinan las palabras, cambiar las palabras, cambiar el marco es cambiar el sentido que las personas tienen sobre el mundo, es cambiar el sentido común. “Puesto que el lenguaje determina los marcos, los nuevos marcos requieren un nuevo lenguaje.” Pensar de modo diferente requiere hablar de modo diferente. En Estados Unidos el Instituto Rockridge reúne a científicos y lingüistas cognitivos y a científicos sociales cuyo trabajo consiste en re-enmarcar todas las cuestiones importantes en políticas públicas desde una perspectiva progresista.

En el prólogo de este libro de combate se dice textualmente: “Es vital para nosotros, para el país y para el resto del mundo, que continuemos unidos. Lo que nos une son nuestros valores. Tenemos que aprender a expresarlos con firmeza y claridad…el programa del Partido Demócrata no se puede presentar como una simple lista de compra, debe ofrecer una alternativa moral.” George Lakoff. Noviembre 2004.

Las palabras adquieren su sentido dentro del marco.

Lakoff asegura que el principio  esencial para la construcción de un nuevo marco es no utilizar el lenguaje de otro marco opuesto. Por lo tanto la estrategia política se basa en la creación de un nuevo lenguaje. Pone como ejemplo la asociación de dos términos: “alivio fiscal”  Cuando la palabra alivio se une a fiscal se crea una metáfora: los impuestos son una desgracia. Este es trabajo de enmarcado, tratar de elegir el lenguaje que encaja en tu visión del mundo, en las ideas.

La piedra angular del planteamiento de Lakoff, que se define como progresista, es  considerar un mito superable la idea de la Ilustración que dice que “la verdad nos hará libres. Si nosotros le contamos a la gente los hechos, como la gente es básicamente racional todos sacarán las conclusiones acertadas.”  Dice  Lakoff que gracias a la ciencia cognitiva sabemos que la gente no piensa de esta manera, la gente piensa mediante marcos.

El Relato ofrece seguridad individual y colectiva frente a un mundo globalizado cada vez más incomprensible, caótico e incierto.

La verdad para ser aceptada tiene que encajar en los marcos de la gente. Si los hechos no encajan en el marco de la gente los marcos se mantienen y los hechos rebotan.

Lakoff establecer dos grandes marcos conceptuales que él identifica como el Conservador, encarnado en el Partido Republicano de Estados Unidos, y el Progresista, representado por el Partido Demócrata.  Lakoff  afirma  haber descubierto  que los discursos de política nacional de cada uno de ellos responden a dos concepciones antagónicas del papel de la familia. La visión Republicana la asocia con una idea de familia autoritaria, tradicional con valores como disciplina estricta, búsqueda del logro, separación de roles masculino y femenino. La visión Demócrata se une a un modelo calificado como protector, empático y responsable, comunicativo y de confianza mutua y sin distribución de papeles entre padre y madre. Claro que esta es la diferenciación dicotómica que hace Lakoff  y que le habilita para proponer y defender un modelo dual de relato sin posibilidad de propuestas de síntesis, superadoras de ambos escenarios.

Otro de los mitos de la Ilustración que Lakoff echa abajo es el del propio interés; el que señala que es irracional actuar contra tus intereses y por lo tanto una persona normal que es racional, razona en base a su propio interés. Lakoff pone el ejemplo de muchas personas cuyo interés es progresista (ayudas, subsidios) y votan conservador. La gente, dice, no vota por sus intereses, vota por su identidad, por aquellos con quienes se identifican. Por ello dice Lakoff: “cambiar el marco es una tarea de todos y de cada uno y en especial de los periodistas”. Comprendemos ahora como la ideología del Marco y del relato  como forma de  control social ha calado en determinados medios de masas, digo yo.

En la formación y creación de esta identidad el lenguaje juega un papel primordial. Lakoff señala que “la manera de utilizar el lenguaje es una ciencia. Como cualquier ciencia puede utilizarse honesta o malévolamente.” Naturalmente para él si la usan los progresistas es una forma honesta y maliciosa si lo hacen los conservadores.  Señala: “si mantienes su lenguaje y su marco y te limitas a argumentar en contra, pierdes tu porque refuerzas su marco.”

El poder de las metáforas. En muchas ocasiones las metáforas toman poder porque usan imágenes poderosas para enmarcar el razonamiento. Tienen un gran poder de evocación, de traer a la mente el recuerdo de hechos y emociones asociadas.  Son frecuentemente usadas por los “activistas cognitivos”. Así se define Lakoff.

Así y por resumir: primero se construye el marco conceptual, las ideas básicas que deben responder a una visión de la realidad que se quiere construir, no a una visión reactiva contra la realidad que se quiere luchar. Segundo, se elige el lenguaje que refleja de forma entendible ese marco conceptual y el tercer lugar se elabora el relato; la historia  articulada, la narración, utilizando los términos escogidos. En definitiva, utilizan la ciencia cognitiva y la lingüística para realizar todo este proceso. Esta es la teoría; su puesta en práctica, llevar a la acción estos planteamientos, implica toda una estrategia de comunicación que excede  el propósito de este trabajo.  Precisamente sobre el lenguaje trata de profundizar Orwell en  “Política y Lengua Inglesa”

POLITICA Y LENGUA INGLESA —GEORGE ORWELL

“Cuando yo uso una palabra quiere decir lo que yo elijo que quiera decir, ni más ni menos”   Así hablaba Humpty Dumpty en “A través del espejo, lo que Alicia encontró allí”

-La  cuestión es – dijo Alicia- si puedes hacer que las palabras quieran decir cosas tan distintas.

– La cuestión es quien manda, y eso es todo, respondió Humpty Dumpty.

Escribía Orwell en 1946. “Nuestra civilización está en decadencia y nuestro lenguaje debe compartir ese derrumbe general” Existe la creencia semiinconsciente de que el lenguaje  es un desarrollo natural y no un instrumento al que damos forma para nuestros propios propósitos. Lenguaje y pensamiento se alimentan mutuamente o se deterioran simultáneamente. “El lenguaje se vuelve feo e impreciso porque nuestros pensamientos son necios, pero la dejadez en nuestro lenguaje hace que pensemos necedades.” Si  recuperamos el lenguaje podremos pensar con más claridad y pensar con claridad es el primer paso para la regeneración política.

Dice Orwell refiriéndose al inglés, pero puede valer para cualquier lengua, que existen dos problemas: “las imágenes trilladas y la falta de precisión. Esta es una característica sobre todo de los escritos políticos caracterizados por la vaguedad y la pura incompetencia” Hay que luchar por pasar del significado a la expresión precisa del mismo. Señala que la tendencia general de la prosa moderna es alejarse de la concreción. La conexión entre política y degradación del lenguaje se torna clara. El lenguaje político se construye con eufemismos, expresiones suaves, y vaguedades para esconder realidades duras y poco vendibles. El gran enemigo del lenguaje claro es la falta de sinceridad. “Cuando hay una brecha entre los objetivos reales y los declarados se emplean casi instintivamente palabras largas y modismos desgastados, como un pulpo que expulsa tinta para ocultarse.” Un lenguaje así corrompe el pensamiento.

EL RELATO.

Así como el Marco es el conjunto estructurado de valores básicos, el Relato es un cuento de buenos y malos encardinado en el Marco,  “una nueva estrategia de comunicación política que trasmite valores, objetivos y construye identidades. Moviliza, seduce, evoca mediante la activación de los sentidos y las emociones. Confiere identidad del “nosotros” y “ellos” y propone una visión del pasado, del presente y del futuro. Su eficiencia procede del hecho de que los seres humanos desde el punto de vista cognitivo somos especialmente  aptos para asimilar narrativas, cuentos, historias,…”

El asesor político del Partido Demócrata norteamericano, Stanley Greenberg, al referirse a la contienda política señala que: “El relato, la narración, es la llave de todo.”

El profesor José Vidal-Beneyto afirma que “la práctica de contar historias es una nueva modalidad de comunicación que actualiza las estrategias de persuasión y desarrolla y profundiza las técnicas de la propaganda, utilizando los recursos del universo narrativo para crear una estructura receptiva y un clima emocional favorables al logro de los objetivos de quien los utiliza.”

Dice  Antoni Gutierrez-Rubi  en su blog de Comunicación Política que la proyección creciente del relato como discurso político ha despertado los recelos, las críticas y las advertencias apocalípticas de muchos autores sobre el fin de la democracia y de la política, si el “relato” (como técnica de marketing y como ficción) consigue sustituir al “proyecto” político en un entorno cada vez más dependiente y condicionado por los medios de comunicación… Además, las posibilidades virales de la cultura digital amplificarían, según estos críticos, el efecto perverso de la subordinación política a la cultura de la marca. El relato simplifica, estimula la pasión superficial y contribuye a convertir la política en espectáculo. Raimon Obiols  señala: “En realidad, la retórica ha usado siempre estas armas, de una u otra manera, más consciente o más instintiva. La novedad ahora es su irradiación de masas, su persistencia persuasiva, su profesionalidad manipuladora. Comentando esta situación, Bosetti cita  a Bertrand Russell que decía que una de las tareas de la educación en democracia tenía que consistir en “hacer los ciudadanos inmunes a la elocuencia”. Hoy esto significa que hay que protegerse de la magia de las palabras y de las imágenes.

Como señala   Gonzalo López Alba, los  criterios  de  una  buena comunicación política   obedecen   cada  vez   más   a  una   nueva retórica en la que los  discursos  fabrican  hechos  o  situaciones. Ya no se trata de transmitir  informaciones  ni  aclarar  situaciones,  sino  de actuar  sobre  las  emociones  y  los  estados  de  ánimo  de  los  ciudadanos, considerados  cada  vez  más  el  público de  un espectáculo.  Y  para  ello  se propone  no  ya  una  argumentación y  programas,  sino  personajes  y relatos, la puesta en escena de la democracia en lugar de su ejercicio.

Esta es una de las principales conclusiones recogidas en “Storytelling” (contar historias), la máquina  de  fabricar  historias y  formatear  las  mentes, de  Christian Salmon, que desentraña las modernas técnicas de comunicación política, orientadas a imponer ideas y  controlar las conductas.  El método transforma  a  la  ciudadanía  en  audiencia  y   sustituye   la   auténtica deliberación política por un juego emocional que, regido en gran medida por  las  técnicas  del  folletín,  tiende  al  fundido  de  los  hechos  con realidades virtuales. Es lo que López Alba llama democracia formateada.

El Relato Político tiene una serie de elementos que lo integran y una estructura. Vayamos por partes.

–              Presenta siempre un conflicto y antagonismos. Nosotros-ellos; buenos-malos; amigo- enemigo.

–              Se funda sobre valores generales que sirven de Marco, al que nos hemos referido antes.

–              Se  sustancia en un líder que personaliza, a través de su lenguaje verbal y no verbal, esos valores.

–              El líder propone una visión de futuro, una ilusión de logro colectivo, un objetivo político  al que hay que adherirse.

–              Crea una retórica en al que los adheridos visualicen como cambiará su vida  si los objetivos marcados por el líder se cumplen.

–              En la elaboración de los relatos los mitos juegan un papel importante, mitos históricos, leyendas y personajes, arquetipos que encarnan los valores del Marco.

–              Los símbolos simplifican el mensaje y lo convierten en una imagen fácilmente identificable.

–              Uso de metáforas que, como más arriba indiqué, son transferencias de significado que no necesitan una argumentación lógica. Si estas metáforas se articulan en historias con fuerte arraigo en la cultura popular funcionan mucho mejor.

–              El relato apela a las emociones y a los sentidos lo que le permite utilizar vías neuronales ligadas a la amígdala cerebral y sortear el razonamiento lógico.

–              Moraleja. En el relato político es siempre la misma: Nosotros somos los buenos.

Se señalan tres cualidades básicas del Relato:

Permiten a la persona integrarse en un colectivo social exitoso y obtener los beneficios de una identidad social positiva. Por  contra al que no lo asume se le excluye del colectivo.

Funciona como un ansiolítico social y produce certidumbre. No necesito plantearme retos intelectuales, si hay algo que pone en cuestión el relato se rechaza de forma automática. Para ello funciona una extensa red  social, de Guardianes del Relato.

El relato es fácilmente entendible por su carácter simple, por ello es fácilmente asimilable sin necesidad de razonamiento excesivo, da sensación de competencia intelectual y capacidad  cognitiva.

¿Cuál es la razón por la que este tipo de comunicación política ha calado en los últimos años?

Creo que confluyen varios fenómenos. Por una parte la crisis económica ha provocado el surgimiento de diversos tipos de populismo, los medios de comunicación tradicionales acuciados por la competencia de Internet han visto disminuir considerablemente sus márgenes y han optado por deslizarse por la pendiente del sectarismo, dejándose colonizar por la doctrina del relato. Por otra parte, existe una saturación de información a través de Internet y redes sociales, que provoca ruido mental que bloquea nuestra capacidad perceptiva. Ante este gran flujo informativo, el relato ofrece la ventaja de la simplicidad y evita a quien lo asume estar pendiente de nueva información dándole la sensación de omnisciencia. Por otra parte participar del relato da sensación de pertenencia al grupo, a la tribu, al colectivo y ofrece un sucedáneo de fe laica y liturgia compartidas.

Como dice  Joseba Arregi (El Periódico, 19-02-2008), “un entorno de complejidad creciente de cambios rápidos  y de debilitamiento institucional (como el que vivimos) es un campo abonado para la búsqueda de elementos sólidos, firmes e indubitables a los que poder aferrarnos.” Dice Arregi: “lo importante de la cultura moderna es la identidad, permanecer siempre idéntico a si mismo, yo soy yo, yo me doy a mí mismo mis leyes, no concedo a nada fuera de mi mismo la capacidad de cambiarme. La autonomía se ha convertido en principio guía de la modernidad… claro que siguiendo la lógica de este principio estructurador de la cultura moderna la consecuencia del autismo no se encuentra lejos del punto al que se puede llegar.” El autismo implica una dificultad  para entrar en contacto con la realidad. No hace falta mirar ni muy lejos ni muy atrás para encontrar ejemplos de autismo en la escena política actual.

LA SICOLOGIA DE MASAS. La puesta en práctica del Relato.

Es momento de desempolvar a un clásico de la sicología de masas: Gustave Le Bon.

Dice Le Bon que cuando una determinada cantidad de individuos, una muchedumbre, está reunida con un propósito activo aparecen ciertas características sicológicas que sustituyen la capacidad consciente y racional de los individuos por la acción inconsciente de las masas. Los organismos sociales sufren entonces transformaciones repentinas y extensas. Señala Le Bon que en la mayoría de los casos las masas exhiben una singular inferioridad mental.  Una masa es un número  considerable de individuos reunidos en una manifestación o un estadio, un espacio físico, en suma.

“Bajo ciertas circunstancias, y sólo bajo ellas, una aglomeración de personas presenta características nuevas, muy diferentes a las de los individuos que la componen. Los sentimientos y las ideas de todas las personas aglomeradas adquieren la misma dirección y su personalidad consciente se desvanece. Se forma una mente colectiva, sin duda transitoria, pero que presenta características muy claramente definidas. La aglomeración, de este modo, se ha convertido en lo que, a falta de una expresión mejor, llamaré una masa organizada. Forma un único ser y queda sujeta a la  ley de la unidad mental de las masas.” La realización de concentraciones de masas no tiene otro objetivo que reforzar, a través de esta mente colectiva, los planteamientos mentales del individuo dotándole de sensación de certidumbre.

Hoy las redes sociales han convertido Internet en un gran espacio cibernético con los mismos condicionamientos que tiene uno físico o incluso mayores por su mayor capacidad de inmediatez y viralidad.

“Miles de individuos aislados, en ciertos momentos y bajo la influencia de ciertas emociones violentas  pueden adquirir las características de una masa psicológica.”

“Solamente obteniendo alguna clase de percepción de la psicología de las masas se puede comprender cuan superficial es sobre ellas la acción de leyes e instituciones, cuan impotentes son para sostener cualquier opinión diferente de aquellas que les son impuestas, y que no es posible dirigirlas mediante reglas basadas en teorías de equidad pura sino buscando lo que las impresiona y lo que las seduce.”

“La peculiaridad más sobresaliente que presenta una masa psicológica es la siguiente: sean quienes fueren los individuos que la componen, más allá de semejanzas o diferencias en los modos de vida, las ocupaciones, los caracteres o la inteligencia de estos individuos, el hecho de que han sido transformados en una masa los pone en posesión de una especie de mente colectiva que los hace sentir, pensar y actuar de una manera bastante distinta de la que cada individuo sentiría, pensaría y actuaría si estuviese aislado.”

Dice Le Bon que el individuo que forma parte de la masa adquiere un sentimiento de poder invencible que le permite ceder ante instintos que de haber estado solo hubiera mantenido bajo control. Sin duda, estas apreciaciones valen para todo tipo de Manadas, las de cinco y las de 35.000. El otro día grupos feministas gritaban en la manifestación “Nosotras somos tu manada”

En una masa todo sentimiento y todo acto es contagioso fruto de la sugestionabilidad. Hay una especie, imperceptible y tenue, de  fascinación, de hipnosis colectiva donde se pierde la capacidad de discernimiento. Los directores de masas, los líderes con personalidad  carismática, ejercen de grandes hipnotizadores. Así, dice  Le Bon, las imágenes (no las ideas, sino las imágenes) evocadas en las mentes de las masas son aceptadas por ellas como realidades.  En este sentido, las masas nunca admiten dudas ni incertidumbres y siempre recurren a los extremos. Para ellas está hecho el arte de la retórica donde lo que importa es convencer con las técnicas de propaganda y persuasión: la razón, la verdad, no importa. La masa no es influenciable mediante el razonamiento, su nivel de pensamiento suele ser por analogía (comparación de situaciones o hechos que no son comparables, pero que son fácilmente asimilables a imágenes) y por la sucesión de estas imágenes en un relato  muchas veces falaz pero bien construido. Hoy los montajes fotográficos en wasap juegan un papel extraordinario, lo mismo que las  noticias falsas. Me viene a la cabeza los carteles  que he visto en las redes con las fotos de los tres magistrados bajo expresiones como “Justicia de Vergüenza” y otras peores: “ Machirulo muerto, abono p´a mi huerto.”

Hoy “El Relato”, se construye con la misma estructura que el cuento y la historia breve y con ideas simples. “Al ser solamente capaces de pensar por imágenes, las masas sólo pueden ser impresionadas por imágenes. Son únicamente imágenes las que las aterrorizan o las atraen volviéndose motivaciones para la acción. Por esta razón las representaciones teatrales, en las cuales la imagen se muestra en su forma más claramente visible, siempre tienen una enorme influencia sobre las masas. “Y sigue Le Bon: “No son los hechos por si mismos los que impactan en la imaginación popular sino la forma en que suceden y en la que son comunicados. Es necesario que por condensación – si es que puedo expresarme de esta forma – produzcan una imagen sorprendente que llene y tome posesión del cerebro. Conocer el arte de impresionar la imaginación de las masas es conocer, simultáneamente, el arte de gobernarlas.”

Y una vez que el relato cala, se encapsula, se vuelve impenetrable a los hechos y a otras interpretaciones de la realidad, adquiere las características de una fe, de una teología civil y crea a sus propios infieles, a los que por supuesto no se escucha, con los que ni siquiera se discute y habitualmente se desprecia. Es frecuente escuchar en las discusiones el “yo creo” sin necesidad de que quien lo dice tenga que fundamentar su creencia. Uno se vuelve adicto a determinado púlpito mediático y es incapaz de ponderar opiniones distintas ni de admitir  como bueno o plausible parte del razonamiento de otra persona aunque no comparta otra buena parte. Se estigmatiza así el todo y a la persona. Se le coloca la etiqueta (“facha”, “traidor” “español” “maqueto”, “machista”) y el etiquetador vuelve a su zona de confort intelectual, si es que el intelecto puede tener un área de confort.

Le Bon estudia cómo se establecen y diseñan las opiniones y creencias de las masas. Dice que los factores que determinan estas opiniones son de dos tipos: remotos e inmediatos. “Los remotos tienen el objetivo de preparar el terreno sobre el que germinarán determinadas ideas, cuya fuerza y consecuencias, causan asombro, aunque sean espontaneas sólo en apariencia.” Los factores inmediatos son los que puntualmente provocan el estallido, la huelga, la manifestación o el disturbio.

Entre estos últimos factores se refiere al poder mágico de las palabras y las fórmulas, Al poder de las palabras ligadas a las imágenes que evocan, de la utilidad política de bautizar cosas viejas con nombres nuevos cuando las palabras que las designan  causan una opinión desfavorable en las masas. El ejemplo más palmario es  recuperar el viejo comunismo con el nombre de populismo que no es sino una forma de zombi-marxismo.

Otro de los factores inmediatos es el de las Ilusiones. “las masas -dice Le Bon- siempre las prefieren antes que las verdades.  La ilusión es dar un nombre a la porción de esperanza sin la cual sería imposible vivir. Es la forma que crea un corazón hambriento de un ideal.

“No es la verdad, sino el error el que ha constituido el factor principal en la evolución de las naciones y la razón por la cual el socialismo (se refiere al comunismo) es tan poderoso hoy en día, es que constituye la última ilusión que todavía sigue siendo vital. A pesar de todas las demostraciones científicas continúa creciendo. Su principal fuerza reside en que es liderado por mentes lo suficientemente ignorantes de cómo son las cosas en realidad como para temerariamente prometerle la felicidad a la humanidad. La ilusión social reina hoy sobre todas las ruinas amontonadas del pasado y a ella pertenece el futuro. Las masas nunca estuvieron sedientas de verdades. Se alejan de la evidencia que no es de su gusto  y prefieren deificar el error si el error les seduce. Quienquiera que sea capaz de proveerlas de ilusiones será fácilmente su amo, quienquiera que atente destruir sus ilusiones será siempre su víctima”

La repetición de experiencias a las que se induce a la masa es otro factor de asentamiento de la idea. Señala, finalmente, que la razón tiene nula influencia sobre la masa que solo puede ser influenciada por sentimientos inconscientes.

Las masas necesitan conductores y estos utilizan fundamentalmente tres medios de acción: la afirmación, la repetición y el contagio. La afirmación debe ser clara y concisa, debe mantenerse libre de todo razonamiento y toda prueba. “Las afirmaciones no tienen valor si no son constantemente repetidas. Napoleón dijo que hay una sola figura retórica que tiene verdadera importancia: la repetición.” Una mentira convenientemente repetida se convierte en una verdad aceptada. Hoy el carácter viral de Internet y las redes sociales realizan este papel con absoluta eficacia.

Un papel importante de los conductores de masas lo desempeña la retórica. Se entiende que retórica es  el arte de convencer más que el deseo de alcanzar la verdad, un terreno que corresponde a la filosofía. Quizás el abandono, en los modernos planes educativos, de la enseñanza en Humanidades esté contribuyendo al triunfo de la retórica sobre el pensamiento crítico. Pero vayamos al asunto central: la retórica es una técnica de persuasión y juega un papel importante en el sistema de comunicación. Cada día se hace más imprescindible aprender a distinguir las comunicaciones retóricas de las meramente informativas en la presentación de las noticias o en los programas de radio o televisión.

Conocer cuáles son esas técnicas nos permitirá valorar fácilmente si el mensaje pretende ser objetivo o por el contrario tiene un marcado interés propagandístico.

Aristóteles fue el maestro de la retórica, Schopenhauer es quien ha resumido en 38 las estratagemas retoricas en el arte de la disputa dialéctica.

VOLVIENDO A GOLEMAN. ESCLAVOS DE LA PASION.

En la tarea  de no dejarnos llevar por el pensamiento emocional y permanecer lo más fielmente posible en el pensamiento lógico juega un papel esencial el dominio de las emociones. “El arte de calmarse a uno mismo -dice Daniel Góleman- constituye una habilidad vital fundamental.” Y hay quien lo considera el más fundamental de los recursos sicológicos.

El diseño del cerebro pone de manifiesto que tenemos escaso o ningún control respecto al momento en que nos veremos arrastrados por una emoción y que tampoco disponemos de mucho margen de maniobra sobre el tipo de emoción … lo que tal vez permanezca en nuestra mano es el tiempo que permanecerá una emoción.”

El enfado, la rabia, la ansiedad, son emociones fácilmente contagiables en los fenómenos de masas. Son emociones que impiden la empatía y que frecuentemente terminan en manifestaciones violentas. “Recordemos –dice Goleman- que es precisamente en momentos en que las pasiones se disparan o en medio de una crisis cuando las tendencias más primitivas de los centros del cerebro límbico desempeñan un papel más preponderante. En tales momentos, los hábitos que haya aprendido el cerebro emocional serán, para mejor o para peor, los que predominarán.”

INTERNET Y LAS REDES SOCIALES, EL VEHICULO IDONEO PARA EL MENSAJE IRRACIONAL.

El 2016 el diccionario Oxford  consideró la post-verdad como la palabra del año. La definió como un fenómeno que se produce cuando “los hechos objetivos tienen menos influencia en definir la opinión pública que los que apelan a la emoción y a las creencias personales”.

La post-verdad, también llamada mentira emotiva, es la construcción, la creación de la verdad. La verdad desde el punto de vista de los clásicos es ese fin inalcanzable, inabarcable, por el que hay que  trabajar y al que hay que tender y pretender a través del estudio, los datos, el examen de la realidad y el debate abierto. La post-verdad es una verdad diseñada, construida, empaquetada y distribuida a través de las redes. La post-verdad es, en definitiva, la última consecuencia de la política del relato, su  subproducto más genuino.

Siempre  ha existido la mentira, el engaño, la propaganda , pero la post-verdad, según indica Jordi Ibañez  en “ La Era de la Post-verdad”, es una cosa distinta. La verdad son los hechos incuestionables, en la post-verdad estos hechos incuestionables pierden la batalla ante las emociones o ante hechos que se presentan como alternativos y que difundidos miles de veces en las redes sociales adquieren la categoría de verdaderos sin serlo.  La expresión           “Hechos alternativos”  es un claro ejemplo de lenguaje orweliano. Hechos alternativos son  simple y llanamente falsedades. De ahí la afirmación de Remedios Zafra: “Habitar en las redes es habitar un mundo de fantasía.”

Matthew D´Ancona dice que la fuerza de las emociones, multiplicada por la acción de las redes sociales, puede hacer tambalear los cimientos de las democracias modernas. D’Ancona también cree que vencer el relato de los hechos alternativos es imprescindible.

El Centro de Investigaciones Pew de Estados Unidos reveló que seis de cada 10 estadounidenses obtienen sus noticias  y se crean su opinión a través de redes sociales.  Facebook nos construye una realidad muy propia, basada en las noticias y opiniones de amigos con los que somos afines, alejándonos de la posibilidad de contrastar esa “realidad” con otras y animándonos a validar nuestros puntos de vista, por más equivocados que sean. (Hassell Fallas, La Datacuenta)

James Ball, uno de los periodistas que desveló el espionaje masivo que la Agencia norteamericana de Inteligencia hizo a ciudadanos estadounidenses, también ha escrito sobre la post-verdad. Señala que “va más allá de la relación entre informaciones falsas y redes sociales: existe una infraestructura política y mediática que ha devaluado la verdad para servir a sus propios fines.”

Las fake news, noticias falsas, es el recurso más podrido y deteriorado de todo este panorama de manipulación. Un determinado grupo, colectivo, movimiento político o nacional,  o un  país dictatorial se erige en poseedor de la verdad prefabricada. El siguiente paso es la defensa de esa post-verdad por todos los medios y entre esos medios el más a mano es la propia mentira.

El fuerte impacto de las noticias falsas en la creación de opinión se debe a Internet y las redes sociales. Internet ha cambiado el ámbito de la información que ha pasado de local a universal y ha multiplicado exponencialmente la velocidad de transmisión. Esta práctica ha calado en un cuerpo social cada vez más desinformado, presa de la propaganda y del sectarismo político. “Las fake news no necesitan ser una falsedad completa, porque para ser tomadas como verdad es suficientes con que sean verosímiles.”(Miguel del Fresno; El Pais, 16-3-2018).  “El riesgo reside en que la opinión no puede sustentar el sistema democrático, porque la libertad de opinión es una farsa si no se garantiza la información objetiva y no se aceptan los hechos mismos” ( Hannah Arendth, politólogo )

CINCO CONCLUSIONES. Y UN INTERROGANTE.

1.- La ideología del relato no es nueva, quizás su formulación haya adquirido mayor precisión terminológica y mejor puesta en práctica en medios de comunicación y redes sociales, pero bebe de los postulados de la sicología de masas, de la retórica clásica, de los modernos estudios sobre neurociencia e inteligencia emocional y del pensamiento religioso. La diferencia del relato con, lo que se podría denominar, proyecto político, es que el primero se basa en la emoción y el pensamiento rápido, mientras que el segundo asienta sus bases en el razonamiento lógico.

2.-El relato supone la solidificación, la bunkerización del pensamiento. Es curioso que hemos pasado de lo que hace años se conocía como pensamiento líquido, con el incremento de la complejidad, la incertidumbre y la debilidad de instituciones tradicionales a la repentina solidificación del pensamiento. Ya no se debate desde  la honestidad intelectual de intentar entender las razones del otro, se discute desde la atalaya del relato inexpugnable, del pensamiento pétreo e inasequible. Ya no se buscan matices, como decía Javier Redondo en el Mundo: cuando no se buscan matices la razón se exilia. Es el populismo, es el nacionalismo que no es sino otra forma de populismo.

3.- La lucha por el relato, por el marco ideológico ha  existido siempre. Fue en principio el pensamiento religioso. La  Ilustración, la entronización de la razón, supuso una ruptura con el pensamiento teológico, pero posteriormente el idealismo romántico rompió esa línea y dio paso a las ideologías clásicas que en el pasado siglo se consolidaron en fascismo y comunismo, dos relatos en apariencia antagónicos pero que compartían una misma idea totalitaria. Tanto el mesianismo marxista como el nacionalismo, el nacionalsocialismo y el fascismo suponen una ruptura con la Ilustración y recuperan  el pensamiento religioso a través de una teología laica, una teología de sustitución con sus mitos, sus cuentos, sus sermones y liturgias.

Lo que parece cierto es que la ideología del relato pone en cuestión los postulados básicos de la Ilustración, de la razón como  fundamento de todo. Es curioso observar tanto en Lakoff como en Antoni Gutierrez – Rubi, citados  en este trabajo, como justifican este  cambio de paradigma. Ambos afirman no desprenderse del racionalismo pero señalan que la necesidad del relato, del suyo, viene impuesta por la existencia de otro relato opuesto.

4.- La ideología del relato como método aglutinador de masas supone una radicalización de las posturas, una huida  del centro hacia los extremos, una polarización de la sociedad y de la opinión pública, una vuelta al sectarismo y a la tribu, una dinámica excluyente y de confrontación.  Ernesto Laclau y  Chantal Mouffe escriben en “Hegemonía y  Estrategia socialista” (1985) que “el papel central que desempeña, en nuestra concepción, el antagonismo elimina cualquier posibilidad de reconciliación.”  El propósito del populismo es construir identidades hegemónicas- dice Javier Redondo (el Mundo mayo 2018) que identifiquen y reduzcan al adversario.

5.-Las redes sociales juegan un papel fundamental en la extensión de este pensamiento simple, rápido, de formulación breve, de slogan, de la consigna fácil. Ahora el pensamiento es viral, de mayorías inobjetables, de masas cibernéticas. No se habla sobre socialismo, liberalismo, marxismo, fascismo o comunismo o de problemas como la inmigración la desigualdad o la política económica. Simplemente se acusa  al contrario de  fascista, español, comunista, xenófobo, liberal, machista o feminazi. El debate se coinvierte en discusión, en adjudicación de  etiquetas  entre contrincantes.

¿ QUE HACER?

Espacio abierto a sugerencias.

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